| Aloe vera L. en flor que encontré en Lanzarote |
Cuando hablamos de los aloes parece que sólo pensamos en el Aloe vera L. porque es sin duda el más conocido por sus reconocidas propiedades y los productos farmacológicos y cosméticos que se elaboran con el jugo de sus carnosas hojas.
El nombre del género Aloe proviene del griego, del latín e incluso del árabe que en su conjunto viene a significar “sustancia amarga” y vera del latín que significa “verdadero” y aunque existen distintas variedades de aloes, tan sólo unas tres o cuatro tienen propiedades curativas y medicinales importantes, entre las que destaca el Aloe vera L. también llamado Sábila, Aloe de Barbados o Aloe de Curazao, perteneciente a la familia Asphodelaceae y originario del norte y este de África.
| Zona cactus con Aloe vera L. en primer plano y Aloe miriformis con flor detrás |
Pero no es el único Aloe, hay muchos más, existen aloes arbustivos, rastreros, sin tallo, con tallo único o con múltiples tallos. En Botànic Serrat, sin ir más lejos, hay unos cuantos que hoy he querido recopilar.
La Pital real, o Aloe maculata o Aloe saponaria, se cultiva como planta ornamental y también para la elaboración de productos cosméticos, aunque es poco frecuente su utilización como medicinal.
El Aloe brevifolia, o diente de cocodrilo, de pequeño porte, que se cultiva en maceta y sin que se le conozcan propiedades.
Otro de pequeño tamaño y cultivo ornamental es el Aloe aristata o planta antorcha, pero muy atractivo para abejas e insectos por el rico néctar de su escapo floral.
Igual que el Aloe mitriformis, una especie cosiderada híbrida entre el Aloe nobilis principalmente y el Aloe mitriformis auténtico africano y que se cultiva como planta ornamental.
Y aquí tenemos también el Aloe arborescens que tienen mis amigos, conocido como aloe candelabro, de porte arbustivo y que se utiliza como planta medicinal y decorativa.
* Para más información de cada una de las especies, clicar sobre el nombre.





