Asparagus acutifolius, L.
El género Asparagus lo forman unas 400
especies de la familia Asparagaceae, nativo de las regiones templadas de
Europa, Asia y África.
Asparagus acutifolius, L. es conocida
comúnmente con numerosos nombres tales como asparago triguero, brusca,
espárrago de tierra, espárrago triguero y espárrago de monte, su nombre
científico procede del latín “asparagus” que a su vez proviene del griego,
significando “brote o tallito” y el epíteto acutifolius hace referencia a la
forma de sus hojas afiladas.
Es un arbusto o subarbusto perenne y doico de
rizoma corto del que emergen numerosos tallos plurianuales, con tallos leñosos
y ramificados. Los tallos tiernos son los llamados turiones y es la parte
comestible, los espárragos que todos conocemos.
Hojas triangulares, agudas a acuminadas, con
una banda central pardusca, caedizas y prolongadas en su base por un estolón.
Cladodios en fascículos aciculares, papilosos, verdes y más o menos rígidos.
Flores hermafroditas en fascículos de
pedicelos y brácteas que rodean la base del pedicelo. Tépalos de color amarillo
verdoso con márgenes translúcidos y anteras amarillas.
Fruto en baya oscura, con una o dos semillas
subesféricas.
Se encuentra en coscojares y matorrales
mediterráneos, encinares o pinares en casi toda la Península Ibérica exceptuando
algunas zonas atlánticas y Baleares.
El espárrago ya era cultivado por los
antiguos egipcios, griegos y romanos tanto como verdura como por sus
propiedades medicinales, diuréticas entre otras. Es un producto bajo en
calorías, no contiene grasa ni colesterol y un contenido muy bajo de sal. Tiene
un ligero sabor amargo y es rico en ácido fólico, potasio y fibra natural.





