La Crassula ovata var. gollum, tiene unas carnosas hojas tubulares que forman una ventosa en el ápice y éste adquiere una tonalidad rojiza en invierno a causa del frío, un fenómeno que suelen padecer muchas otras plantas.
Las plantas tienen un grupo de moléculas, las antocianinas, que producen tonos anaranjados o rojizos en sus tejidos, un sistema que las protegen del frío y del descenso de la radiación solar.
Curiosa y bella naturaleza que siempre tiene algo que enseñarnos.





