| Fotos del clavel Dianthus
caryophyllus, en Botànic Serrat. |
El clavel (Dianthus, sp) es la flor nacional
de España y que mejor que un día como hoy, en que se celebra el día de la Hispanidad, para conocer su origen, dos leyendas y un cuento sobre esta flor.
A pesar de que cuenta con numerosas especies
cultivadas como flor de corte, en estado natural el género es originario de Eurasia, cuenta
con más de 1.000 especies de las cuales unas 300 están aceptadas y su
existencia se conoce desde muy antiguo, concretamente el botánico griego
Teofrasto ya la citó en aquellos tiempos.
Su nombre Dianthus se compone de los vocablos
griegos “deos” refiriéndose al Dios Zeus, el padre de todos los dioses
griegos y “ánthos” que significa flor,
así pues es la flor de Zeus o la flor de Dios.
La primera leyenda sobre el clavel tiene su
origen en la era cristiana y cuenta que la Virgen María, al derramar sus
lágrimas viendo morir a su hijo morir en la cruz, éstas se convirtieron al caer al suelo, en rojos claveles.
No es de extrañar que esta flor esté presente en todas las
ofrendas florales que se hacen en Semana Santa y que se cultive en España desde
hace siglos, estando muy presentes tanto en los balcones como haciendo de
adorno del cabello en complemento a los trajes regionales de Andalucía ,
Extremadura y Madrid.
Otra leyenda cuenta que durante la Revolución
Francesa, el Marqués de Rougeville en un intento de salvar a la reina María
Antonieta, consiguió entrar en su celda y le dejó una nota escondida entre los
espesos y rizados pétalos de un clavel rojo. Ella quiso devolverle el mensaje
haciendo agujeros con un alfiler que aparentaba un dibujo, pero el carcelero
era muy listo y avisó de su tentativa de evasión, así que la reina acabó
trasladada a otra celda mucho peor.
La historia real acabó muy mal, el Marqués
de Rougeville fue perseguido, atrapado y fusilado en 1814 y la reina María Antonieta,
como ya sabemos, fue guillotinada en París en 1793 ante el pueblo francés.
Y después de estas dos tristes leyendas, un
cuento de los Hermanos Grimm, titulado “Lindo Clavel” que intentaré resumir:
“Había una vez una reina que tenía un bello
jardín, en él un ángel le anunció que pronto sería madre de un hijo que tendría
el poder de que Dios le concediera cuanto deseara.
Un viejo cocinero de palacio que conocía ese
poder, robó al niño mientras su madre dormía, mató un pato y cubrió de sangre a
la reina, después la acusó ante el rey de haber permitido que su hijo fuera
devorado por un animal salvaje. La pobre reina fue confinada en la torre más
alta y oscura de palacio.
Hizo que el jovencito repitiera en voz alta
sus deseos, tener un castillo con parques y jardines y ser rico, así consiguió
vivir el malvado cocinero lejos del lugar. También le hizo pedir una compañera
de juegos, una hermosa niña y ambos crecieron juntos hasta que un día el
cocinero, viendo que el príncipe se hacía mayor y podía querer volver a su
palacio, le pidió a la joven que lo matara mientras estuviera dormido o ella
moriría y marchó de cacería.
La linda doncella no pudo hacerlo, era
incapaz de matar a alguien a quien amaba y se lo contó al príncipe. Cuando el
Cocinero volvió tuvo su sentencia de boca del joven “te convertirás en un perro
y comerás carbones encendidos” y así fue. También convirtió en clavel a la
joven, para poder llevarla consigo y partió en busca de su madre acompañado del
perro.
Se presentó en palacio y vio a su madre
encerrada en la torre, después habló con el rey y le contó la historia que,
para que la creyera, hizo traer carbones encendidos y que el perro los comiera
ante él, devolviéndole después su forma humana, de modo que el rey pudiera
reconocer al cocinero, que tras confesar fue encerrado en una mazmorra para siempre.
La reina y el rey, de nuevo juntos, quisieron
saber de la hermosa doncella que le salvó la vida aún a riesgo de perder la
suya. Aquí la tenéis, dijo el príncipe, disfrazada de lindo clavel y al igual
que hiciera con el perro, pidió el deseo de devolverla a su verdadera forma,
quedando los reyes prendados de tan inigualable belleza.
El príncipe y la bella doncella, que pasó a
llamarse Lindo Clavel, se casaron y vivieron felices”
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
¡¡espero que os haya gustado!!
¡¡espero que os haya gustado!!





