Salvia officinalis L.
El género Salvia comprende unas 900 especies de la familia de las Lamiaceae distribuídas en varias regiones del mundo, entre las que destaca esta, la Salvia officinalis L., una de las aromáticas más conocidas y con diversas propiedades medicinales, ornamentales y gastronómicas.
El nombre salvia, viene del latín “salvare” que significa salvar o curar, nos indica que desde la antigüedad ya se conocían las propiedades curativas en diversas dolencias de este género.
Salvia officinalis L., es una especie originaria de la Península Balcánica, naturalizada en la Península Ibérica y Baleares procedente de antiguos cultivos. Se conoce comúnmente como Salvia blanca, salvia real, salvia oficinal, celima, hierba del mundo y verdecillo, en catalán sàlvia, sàlvia bona del remei o sàlvia oficinal.
Es un subarbusto perenne de hasta 60 cms de altura, con tallos muy ramificados, erectos y pubescentes.
Hojas simples, con pelos tectores, de limbo de ovado a elíptico, redondeado con el haz verde y envés verde-blanquicino y pecíolo más corto que la lámina.
Inflorescencia simple con brácteas ovadas y acuminadas de color verde o teñidas de púrpura-violeta. Cáliz bilabiado, ligeramente campanulado de color verde o púrpura, con pelos tectores con el labio superior tridentado y el inferior bidentado. Corola de color rosado, violeta, azul rosado o lila y estambres más cortos que el filamento.
Crece silvestre en zonas rocosas, montañosas y en herbazales secos en terrenos poco fértiles. También se cultiva como planta ornamental.
Sus propiedades aromáticas derivan de las hojas y del aceite esencial que contienen. Se recolectan antes o después de la floración, con o sin flores, se dejan secar a la sombra y se guardan en bolsitas de tela o papel.
El nombre salvia, viene del latín “salvare” que significa salvar o curar, nos indica que desde la antigüedad ya se conocían las propiedades curativas en diversas dolencias de este género.
Salvia officinalis L., es una especie originaria de la Península Balcánica, naturalizada en la Península Ibérica y Baleares procedente de antiguos cultivos. Se conoce comúnmente como Salvia blanca, salvia real, salvia oficinal, celima, hierba del mundo y verdecillo, en catalán sàlvia, sàlvia bona del remei o sàlvia oficinal.
Es un subarbusto perenne de hasta 60 cms de altura, con tallos muy ramificados, erectos y pubescentes.
Hojas simples, con pelos tectores, de limbo de ovado a elíptico, redondeado con el haz verde y envés verde-blanquicino y pecíolo más corto que la lámina.
Inflorescencia simple con brácteas ovadas y acuminadas de color verde o teñidas de púrpura-violeta. Cáliz bilabiado, ligeramente campanulado de color verde o púrpura, con pelos tectores con el labio superior tridentado y el inferior bidentado. Corola de color rosado, violeta, azul rosado o lila y estambres más cortos que el filamento.
Crece silvestre en zonas rocosas, montañosas y en herbazales secos en terrenos poco fértiles. También se cultiva como planta ornamental.
Sus propiedades aromáticas derivan de las hojas y del aceite esencial que contienen. Se recolectan antes o después de la floración, con o sin flores, se dejan secar a la sombra y se guardan en bolsitas de tela o papel.
Es la dama de las especias culinarias, su intenso aroma anula el de otras. Se utiliza como aromatizante en preparados de pescado, carnes, sopas y cremas de hortalizas.
Como planta medicinal es sobradamente conocida, cuenta con propiedades como antisudorífica, estimulante, antiespasmódica, astringente y antiséptica y es cultivada principalmente como planta medicinal.





