![]() |
| Imagen de Migas (Wikimedia Commons) |
Urtiga dioica, L.
El género Urtica lo forman más de 500
especies de plantas herbáceas pertenecientes a la familia Urticaceae, la
mayoría de ellas consideradas malas hierbas y provistas de pelos urticantes que
producen escozor e inflamaciones cutáneas.
Urtica dioica, L. es la más conocida con el
nombre común de ortiga mayor y también como achum, ordiga, chordiga, picamanes,
picasarna, picamoros, urdigues o ortiga grossa i ortiga gran en catalán. En
Colombia y Venezuela la llaman pringamosa, en Paraguay pyno y se conoce como
chichicaste en El Salvador y Guatemala. El epíteto “dioica” hace referencia a
la característica de poseer órganos masculinos y femeninos al mismo tiempo.
Existe la ortiga menor (Urtica urens,L.)
mucho más irritante y con menos propiedades medicinales, que suele crecer cerca
e incluso se pueden llegar a producir hibridaciones entre ambas.
Es una planta perenne, algo leñosa y, como ya
hemos dicho, dioica, aunque a veces puede llegar a ser monoica. Tallos simples
que pueden alcanzar hasta 1,5 metros de altura, de sección cuadrangular.
Hojas oblongo-lanceoladas, cortadas en la
base y de ápice acuminado, dentado-serradas. Dispone de pelos cortos mezclados
con pelos urticantes en el haz y nudos con estípulas libres.
Inflorescencia en racimos colgantes, muy
ramificados y densamente pubescentes, con pelos urticantes esparcidos. Las
flores femeninas son acrescentes en la fructificación.
Fruto en aquenio ovoide-elíptico de color
verde amarronado.
Se encuentra distribuida en todas las
regiones templadas de ambos hemisferios, en humedales costeros, ruderales y zonas
viarias de suelos nitrificados y arcillosos. Está presente en la mayor parte de
la Península Ibérica.
A pesar de su mala fama por las afecciones
que puede causar en la piel, es una planta con muchas propiedades, tanto
nutritivas como medicinales para la salud. Contiene sales mineras y vitaminas,
es ideal como analgésico, antialérgico, antiinflamatorio, antirreumático, diurético
y depurativo.
Como siempre que hablamos de la utilización
de las plantas medicinales, hay que asegurarse bien de conocerlas y de valorar
de donde se extraen fuera de lugares intoxicados o poco fiables, porque
cualquier error puede ser perjudicial para la salud.






