El Almez (Celtis australis, L.) que hay cerca de mi jardín ya os lo mostré en una ocasión anterior, cuando se encontraba sin hojas y con los frutos muy maduros, hoy os traigo imágenes del aspecto que tenía esta primavera pasada, con sus hojas verdes y los frutos también verdes.
Celtis australis, L. pertenece a la familia Ulmaceae, su nombre vernáculo proviene del árabe-hispano que significa árbol, mientras que celtis deriva del latín, haciendo referencia al lotus y el epíteto denomina su procedencia del sur.
Es nativo de la Cuenca Mediterránea y Europa central, aunque cultivado en todo el mundo como árbol ornamental en parques y jardines o alineaciones en calles por su tolerancia a la contaminación o para elaborar, con su madera flexible, herramientas agrícolas o pipas de fumar.
Es un árbol caducifolio, de tronco recto y corteza lisa y gris, de copa redonda y ancha, que puede llegar a alcanzar hasta 20-25 metros de altura.
Hojas alternas, pecioladas, ovo-lanceoladas y levemente aserradas, terminadas con una punta larga y curvada, de color verde oscuro por el haz y algo más claro por el envés,
Flores pentámeras, de color amarillo-verdoso e inconspícuas, es decir poco aparentes, sin pétalos y formadas por 5 sépalos caducos.
Fruto en drupas carnosas, comestibles y de sabor agradable en estado maduro, llamado almez, almecina o latón. Progresivamente pasan del verde, amarillo, azulado y negro en su proceso de maduración.
Se multiplica por semillas, de forma natural en barrancos, laderas y zonas alejadas de ríos y arroyos en bosques de alamedas y olmedas de climas templados con suelos sueltos o pedregosos, incluso calizos.
Tiene propiedades medicinales ya que contiene taninos y mucílagos.

