El perejil (Petroselinum sativum) florece en verano.
Sus flores, reunidas en umbelas, son blanco-verdosas.
Después, el fruto, ovoide y comprimido, da las semillas que se han de recolectar ya que la planta muere con el frío.
Para que la planta produzca más hojas, es decir, concentre sus esfuerzos en las hojas y no en la fructificación, conviene cortar los tallos florales y así obtener durante más tiempo hojas de perejil para uso en la cocina.
Otra opción, que es la que yo realizo, es dejar que fructifique y recolectar las semillas para obtener nuevas plantas. Esas semillas se siembran al principio de la primavera, pero tardan mucho en germinar y no dispondremos de perejil mientras tanto, salvo que tengamos varias macetas con perejil para utilizarlas alternativamente si el clima es suave en invierno como es mi caso o bien guardar las hojas, en seco o congelarlas.
De ese modo, la maceta con perejil al lado de la barbacoa siempre está presente ¡no hay nada como tener a mano sus aromáticas hojas!
* Más información sobre el perejil : Petroselinum sativum


