La Abubilla común es un
ave, Upupa epops, de la familia Upupidae, de llamativo e inconfundible aspecto
y una de las más populares de la Península Ibérica, especialmente en la zona mediterránea.
El género Upupa es originario del Viejo
Mundo y actualmente está compuesto por tres
especies vivas: la abubilla euroasiática (Upupa epops), la
abubilla africana (Upupa africana) y la abubilla de Madagascar (Upupa
marginata).
La abubilla común recibe
varios nombres vernáculos dependiendo de la región, tales como bubilla, gallito,
papute, cucute, bubela, parpatua y puput o cucuch en catalán.
Es una especie migratoria
transahariana, diurna, solitaria y territorial, de tamaño medio y cuerpo
estilizado.
Su plumaje exhibe tonos ocres y rosados en la zona anterior del cuerpo, contrastando
de forma drástica con las franjas blancas y negras de la mitad posterior del
dorso y las alas. Destaca la cresta
eréctil de su cabeza, de color ocre con puntas negras, la cual despliega
en abanico al posarse, alarmarse o durante el cortejo. Un pico largo, fino y
ligeramente curvado, adaptado para sondear el terreno y una cola negra cruzada
por una ancha banda blanca completan su fisonomía.
Posee un canto singular, un "up-pu-pu-pu"
grave, acompasado y de gran alcance, del cual deriva tanto su nombre común como
su nomenclatura científica onomatopéyica.
Su vuelo de desplazamiento es ondulante e irregular,
similar al de una gran mariposa debido al batido de sus alas redondeadas; por
el contrario, en el suelo se desplaza caminando con rapidez mientras
inspecciona el sustrato.
Macho y hembra resultan
muy similares, siendo el macho con un tono algo más anaranjado. Se reproducen en
primavera
utilizando cavidades preexistentes en árboles, taludes o muros de
edificaciones abandonades y tras una puesta de entre 5 y 9 huevos,
la hembra se encarga en exclusiva de la incubación mientras el macho la
alimenta y una vez nacen los polluelos, ambos progenitores se turnan sin descanso
para alimentarlos.
Es un ave estrictamente insectívora, cuya dieta se compone principalmente
de larvas, crisàlides, adultos de coleópteros y orugas (como la procesionaria
del pino), que desentierra eficazmente de la hojarasca o el suelo blando.
Su hábitat es diverso, mostrando preferencia
por terrenos abiertos y templados con arbolado
disperso, dehesas de encinas, alcornoques o
robles, así como pastizales, cultivos tradicionales y olivares, extendiéndose
desde el nivel del mar hasta superar en ocasiones los 1.200 metros de altitud.




