El fruto del boj (Buxus sempervirens, L.) es una cápsula esquizocárpica, es decir un fruto seco que se abre de manera espontánea para soltar las semillas que contiene dispersándolas.
Los frutos que desarrollan un gineceo compuesto de carpelos fusionados, tras la fertilización, crecen y forman, después de la maduración, la llamada dehiscencia o capacidad de apertura de la estructura vegetal.
El fruto del boj tiene una forma de tricornio, del tamaño de un garbanzo, en principio de color verde y que al madurar, en verano, se vuelve de color pardusco. Se abre en tres valvas y deja escapar su contenido, seis semillas lisas, brillantes y negras.
Las flores del boj no son espectaculares, son pequeñas, blanquecinas, de olor desagradable, dispuestas en inflorescencias axilares de 5 mm de diámetro, sin pétalos de varias flores masculinas y una femenina.
Este fruto esférico con tres cuernecitos procede de la estructura previa de la flor femenina.
El boj es un arbusto originario de Europa, en donde crece de forma silvestre desde las Islas Británicas hasta el Mediterráneo y el mar Caspio y que se cultiva en jardinería especialmente para la formación de setos.
Se le atribuyen propiedades medicinales, contra la malaria y las infecciones intestinales sobre todo pero su uso es sumamente peligroso ya que tanto frutos como hojas son incomestibles y sumamente tóxicos.
* Ver más información : Boj (Buxus sempervirens, L.)


