ROSAL DE TÉ

Foto Botànic Serrat : Rosa x hybrida

Este es el rosal más antiguo que hay en Botanic Serrat, un rosal de té (Rosa x hybrida) que es posible que sea el rosal antiguo llamado "Catherine Mermet" pero no estoy segura y por ello siempre la he clasificado como híbrido o rosal de té moderno.

¿Y cúal es la diferencia? 

Primero hay que saber que los rosales cultivados se dividen en dos grandes grupos, los antiguos y los modernos. Ambos tipos provienen de los rosales salvajes que después de diversas hibridaciones han dado lugar a los rosales que se conocen en jardinería.

Los rosales antiguos son los que existían antes de 1.867, año en el que apareció el primer Híbrido de Té por el productor francés Jean-Baptiste André Guillot, quien la llamó: "La France" y son poco conocidos, aunque últimamente van adquiriendo importancia por su resistencia y robustez. Y los modernos son los diversos rosales obtenidos a partir de esa primera hibridación

Todos estos rosales se clasifican después por su porte o floración, ya sean trepadores, arbustivos, floribundos, polyanthas, miniatura y de té.


Las rosas de té o rosas tipo té, dentro de los rosales antiguos, son aquellas que provienen de un cultivo de cruce entre la Rosa gigantea y la Rosa chinensis y a su vez de la rosa perfumada china , un cultivar asiático denominado Rosa x odorata y llamadas de té por el perfume que recuerda al té chino.

Son abustos remontantes y trepadores, de flores solitarias o en grupos de tres, que ofrecen dos floraciones anuales en primavera y en otoño. Son rosales resistentes de hojas verde pálido y brillantes, tallos laxos y con pocas espinas. 

Flores en colores claros, ya sean rosas, blancas, amarillas o color albaricoque, de capullos puntiagudos que se abren centrados y se despliegan en espiral, con pétalos que tienden a reroceder en los bordes. Tienen un aspecto delicado y una suave fragancia.



Los rosales hídridos de té, dentro de los rosales modernos, son un cruce entre rosas que también son hídridas, como resulta de la Rosa x odorata y Rosa bourbon por una parte o bien incluyendo la Rosa gallica, Rosa damascena o Rosa centifolia para crear rosas más profusas y con variedades.

A grandes rasgos son arbustos erectos de tallos largos, algunos trepadores, con pocas flores solitarias con numerosos botones, grandes y dobles, en su mayoría con floración remontante o casi contínua, aunque algunos de ellos no ofrecen perfume.
Existen infinitas rosas de té, cultivadas por obtentores, expertos en rosales que se dedican a la creación de variedades a las que nombran con nombre y apellidos de famosos, familias reales o jefes de estado, entre los que cabe destacar el obtentor "Madame A.Meilland"y su famosa rosa híbrido de té "Peace".



Así está mi rosal de té ahora y ya sea de los antiguos o de los modernos, estoy encantada con él, con sus rosas otoñales, bellas y perfumadas.
Mis conocimientos en el apasionante mundo de las rosas no son muchos, así que de momento, lo seguiré clasificando Rosa x hybrida como nombre genérico.

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8 comentarios

  1. Muy interesante Montse, veo que el mundo de las rosas es eso, todo un mundo

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    1. ¡Todo un mundo, sí señor! existe toda una cultura en torno a los rosales, un mundo apasionante que me gustaría conocer más a fondo.
      Un beso, Joaquín.

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  2. Que preciosa rosa Montse, tiene un color guapisimo. Un besin muy grande.

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    1. ¡Y huele de maravilla! estoy segura de que te enamorarías de este rosal, delicado y perfumado, mi querida amiga.
      Mil besos, guapa.

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  3. ¡ Que lindas son todas las rosas ! Muchos besos.

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    1. Es verdad, todas son preciosas, por algo es la reina de las flores.
      Muchísimos besitos, querida Teresa.

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  4. De siempre me han gustado las rosas de té.
    Lo primero que plantamos en uno de los jardines del chalé ha sido una rosaleda, llegué a tener unas rosas preciosas que yo podaba todos los años, las de té eran las más bonitas junto con unas rojas aterciopeladas que olían de maravilla.
    Una avería en los conductos de desagüe hizo que una pala atravesase el jardín levantandolo todo y poniendo una conducción nueva, desde aquella me quedé sin rosas y, más tarde, ya no tuve ilusión de volverlas a plantar.
    Pese a todo, aún me siguen encantando las flores.
    Agradezco mucho tu visita y tus letras de bienvenida.
    Cariños.
    kasioles

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    1. Mi estimada Kasioles, me alegró mucho tu vuelta al mundo blogger, saber de tí. Sobre las rosas, creo que comprendo que espués de perder el rosal no tengas ganas de volver a plantar otro y la jardinería, como todo en la vida, ha de hacerse con el corazón, así que un día tu corazón te dirá que plantes un rosal en tu jardín.
      Mil besos y abrazos.

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