El fin de semana ha sido nublado y lluvioso, un clima ideal para ir al campo, que por esta zona es de pinares y encinares, a buscar esas primeras setas de otoño y ¡eureka, hemos encontrado estos riquísimos rovellons!
Estas setas, que en Cataluña llamamos "rovellons", son níscalos (Lactarius deliciosus) y son los más apreciados en gastronomía, como su epíteto indica ¡están deliciosos! y son fáciles de reconocer, así que no hay peligro de intoxicarse como ocurre con otras setas.
En Botànic Serrat hay muchos pinos, lugar ideal para que puedan crecer setas y aunque hemos encontrado algunas, nunca hemos visto este Lactarius deliciosus, sí un pariente suyo también níscalo, el Lactarius sanguifluus, del que hice un post hace tiempo.
Hay un par de cosas que hay que tener en cuenta a la hora de ir a buscar setas al campo : No hay que arrancarlas, hay que cortar el pie con una navaja y hay que llevar una cesta de mimbre para su recolección, de este modo van cayendo las esporas mientras caminamos.
Con estos dos consejillos evitamos su extinción.
"Rovelló" viene del catalán rovellat, que traducido es "oxidado" y se refiere a que cuando se corta esta seta desprende un látex de color naranja que al poco tiempo se oxida y adquiere un color verdoso.
Tiene un pie corto, ahuecado y cilíndrico. El sombrero es de color anaranjado con unos círculos concéntricos de color rojizo o más pálido, algo enrollado por los bordes que va aplanándose a medida que envejece. Las láminas son del mismo color, apretadas y decurrentes.
Su carne es densa y compacta de olor suave y de sabor agradable, que en crudo puede dejar un regusto amargo. Mayoritariamente se consume asada, guisada o en tortilla y como acompañamiento a carnes y guisos.
No me llevé la cámara, no tengo fotos en su lugar de origen ni tampoco de cuando las hice a la plancha con ajo y perejil ¡menos mal que hice estas fotos antes de limpiarlas!
Algunas setas conviene lavarlas, en cambio estos "rovellons" es mejor no limpiarlos con agua, hay que limpiarlos cuidadosamente, uno a uno, con un paño algo humedecido o papel de cocina, eliminando todos los restos de tierra, acículas y elementos vegetables. Con ello conservaremos todas las propiedades de minerales y vitaminas del grupo B que contienen.



