Chaenomeles japonica
Denominada comúnmente como Membrillero de flor, Membrillero de
Japón o Membrillo japonés, el género
Chaenomeles comprende tres especies de arbustos caducifolios espinosos de la
familia de las Rosaceae, nativos del este de Asia en Japón, China y Corea. Está
relacionado con el Membrillo (Cydonia oblonga).
Las tres especies que se han convertido en ornamentales en Europa y América del norte por su espectacular floración brillante, y son: Chaenomeles cathavensis, Chaenomeles japonica y Chaenomeles speciosa.
Existen híbridos muy conocidos en jardinería : C.speciosa nivalis (de flor blanca), C.speciosa simonii (flor semidoble roja), y los híbridos C.x superba, C.x superba Knap Hill scarlet y la nueva variedad C.x speciosa geisha girl de color albaricoque.
Chaenomeles japonica, es el arbusto que hay en Botánic Serrat, que no acaba de crecer adecuadamente por estar situado bajo los pinos, pero que no deja de ser un pequeño arbusto que florece en primavera y ocupa un espacio del jardín que de otro modo estaría vacío y al que los calores veraniegos no le sientan demasiado bien.
Es un arbusto de rápido crecimiento, de porte erecto y ramas
espinosas que puede alcanzar 2-3 metros de altura.
Hojas alternas simples, acuminadas, de color verde oscuro brillante.
Flores solitarias o en grupo, con cinco pétalos, generalmente de color rojo carmesí aunque también pueden ser blancas o rosas según la variedad, que hacen contraste con los estambres de color amarillo intenso.
Su floración es temprana y aparecen las flores antes que las
hojas a finales del invierno o principios de primavera.
En otoño aparecen los frutos, de color amarillento.
Se cultiva aislado, adosado a la pared o formando seto, a pleno sol o semisombra. También es cultivado como bonsái.
Se adapta a cualquier tipo de suelo, preferentemente los
medianamente fértiles y bien drenados.
Prefiere climas templados y es bastante resistente al frío.
Si está aislado no necesita poda, si está adosado es
conveniente aclarar algunas ramas en verano.
Requiere riegos regulares, más abundantes
en verano.
Su plantación se inicia por semillas fácilmente. Las plantas
viejas tienden a producir en su base vástagos en abundancia, los cuales si
están bien enraizados se pueden extraer y plantar.



