En cuanto empieza el buen tiempo nos gusta pasear por el campo y ver como brotan las primeras flores silvestres, a mi es algo que me gusta especialmente. Dependiendo de la zona, encuentro unas u otras, hoy os traigo las que he visto más recientemente.
La Cerraja menuda (Sonchus tenerrimus, L.) que os mostré hace poco, excelente aperitivo para las abejas deseosas de disfrutar de un banquete primaveral.
La Rabaniza blanca (Diplotaxis erucoides, L.)
En otras zonas más secas, si hace algo de aire, el olor inconfundible del tomillo (Thymus vulgaris, L.) nos lleva hasta donde se encuentra.
Coger unas cuantas ramas de tomillo se hace inprescindible, eso sí, evitando arrancar la planta para que pueda volver a reproducirse. Yo utilizo el tomillo, junto con el romero, para aromatizar algunos guisos ¡me encanta!
Encontré esta florecilla amarilla ¡qué bien, una novedad!
Aunque la flor, no en las hojas, se parece a la Jara tomillo o Perdiguera, creo que podría ser Helianthemum cinereum subsp. cinereum, pero voy a tener que asegurarme y esa es otra de las cosas que me gustan de mis paseos campestres, encontrar alguna especie diferente y averiguar su nombre y todo sobre ella.
Como en las fotos que hice no se aprecian bien el tallo y las hojas, creo que volveré al lugar, tomaré nuevas y mejores fotos y así tendré más información que me facilitará su identificación.
Y en otra zona, más cercana a algún que otro terreno abandonado, la borraja (Borago officinalis) ya estaba en flor, una flor que destaca por su color azul intenso.
Encontré bastantes matas llenas de flores, unas flores que siempre miran hacia abajo.
La palomilla o Fumaria (Fumaria officinalis, L.) también es muy habitual encontrarla.
Espero que os haya gustado el paseo, pero esto es sólo el principio, porque a partir de ahora habrá más flores silvestres en los campos.
* Si queréis saber más sobre ellas, clicando en el nombre os dejo enlace a las fichas correspondientes.



