Dormirse en los laureles
Todos, más
o menos, conocemos el dicho ese de “dormirse en los laureles” que se refiere a ese momento en que uno se relaja y deja de esforzarse por hacer un trabajo o alcanzar
una meta. Pues bien, bajo esa mirada inquieta de "La otra mirada de Botànic Serrat" vamos a conocer su origen.
El origen
histórico viene de la antigüedad, concretamente
de la Grecia Antigua en donde el laurel (Laurus nobilis) era una planta considerada
sagrada por el mito de Apolo y Dafne, la ninfa que se transformó en laurel para
escapar de los dioses y convirtió a ese árbol en un símbolo de triunfo y
victoria. A raíz de ese mito deportistas, guerreros, poetas eran premiados con
coronas de laureles por sus triunfos, así los vencedores de los primeros Juegos
Olímpicos de Atenas eran “laureados” y elevados a la categoría de dioses.
En el
Imperio Romano, se expandió esta costumbre y se otorgaban coronas de laureles a
los emperadores y generales victoriosos de grandes batallas, incluso ciudadanos
destacados, así lo vemos en algunas
imágenes de Julio César.
Tras ese
acontecimiento, la persona exitosa se recostaba cómodamente a descansar sobre
sus propios laureles ganados, y al poco se volvía perezosa descuidando así su
trabajo y obligaciones, en la confianza de que haber logrado el premio éste
bastaría para mantenerlos siempre en la cima. De esa postura y de que los
laureles adormecían, dado que sus hojas son muy aromáticas y pueden producir, según
una creencia popular, letargo es como nació la metáfora de favorecer un cierto adormecimiento
a quienes las llevan puestas durante largos periodos.
Pasados los
siglos, la expresión se integró por completo en el lenguaje popular, llegando
hasta hoy en día a significar lo que todos conocemos, que es ese descanso
exagerado que hace caer en la pérdida de iniciativa y dejar a un lado el
trabajo y el esfuerzo tras haber alcanzado el éxito.
* Ver información : LAUREL


12 comments
Ya he aprendido otra cosa más.
ResponderEliminarMuchas gracias.
Besos.
Xavi, me hace muy feliz saberlo.
EliminarMuchos besos!!
Se le atribuyen propiedades sedantes y relajantes naturales. .
ResponderEliminarYo tengo una hoja bajo la almohada 😄 En el huerto tenemos dos
Buena semana Montse. Gracias
Un abrazo.
Sí, tiene muchas propiedades y también es un condimento excelente, yo lo utilizo mucho.
EliminarMil besos, guapa.
Es muy utilizada en la cocina.
ResponderEliminarCuando era joven, a los que ganaban carreras de coches o motos, se les premiaba con una corona de laurel.
Petons!
Como condimento es muy utilizado, pero poco, con una hoja es suficiente para darle ese punto de sabor característico del laurel, para los escabeches es ideal.
EliminarCuriosa esa corona a los ganadores en la actualidad, pensaba que eso era cosa de la antigüedad.
Molts petons, Alfred.
Gracias Montse, por todo lo que nos cuentas. Besos.
ResponderEliminarMuchas gracias, Teresa y mil besos!!
EliminarJajajajaja... es genial que expliques aquí el término "dormirse en los laureles". Y lo ilustras una vez más con un par de fotos preciosas y claras. Gracias por esta encantadora lección de historia.
ResponderEliminarMuchos besos
Querida Helma, me encanta saber que te gusta este post y esa curiosa manera de ver las cosas que tienes.
EliminarMuchas gracias y mil besos!!
Nunca imagie que el laurel escondiera una historia tan antigua y tan ligada a la mitologia. Un beso 🌿😊
ResponderEliminarHada, me hace muy feliz saber que te ha gustado.
EliminarMuchos besos.
Bienvenid@ a Botanic Serrat
y muchas gracias por dejar tu comentario.