El género Crassula es el más importante y extenso, con más de 600 especies de
plantas suculentas, dentro de la familia
Crassulaceae, existiendo además numerosas subespecies e híbridos.
El nombre de Crassulaceae viene del latín “crassus o crassum” que significa
“espeso, denso, graso” y que refleja muy bien la densidad de sus hojas que se caracterizan por almacenar agua.
Crassula perforata
Esta crassula es también llamada Crassula anthurus y Crassula conjuncta entre otros
sinónimos, y es nativa de las provincias del Cabo, en Sudáfrica.
Su peculiaridad está en la disposición de sus carnosas hojas, decusadas y opuestas
que a simple vista parecen estar perforadas por el tallo ya que crecen
alrededor de éste.
También existen otras variedades cuyas hojas están apiladas
en torno al tallo, como la Crassula rupestris, la Crassula capitella y la
conocidísima “templo de Buda”, un híbrido entre C.menor perforata y
C.pyramidalis.
Hojas de color verde o grisáceo, triangulares y con
una tonalidad rojiza en los bordes. La tonalidad varía dependiendo de la
temperatura, pudiéndose ver más o menos verde e incluso rojiza.
Inflorescencia en racimos terminales, pentámeras, de color amarillo o crema, que aparecen en
invierno, aunque también pueden florecer en otras épocas del año.
Se puede cultivar en macetas, tanto en el exterior como en el interior.
Plantar al sol, es muy resistente a la sequía.
El riego debe ser escaso, cuando se observe que la tierra está seca y se multiplica fácilmente por división de hojas o tallo de esquejes, como la mayoría de plantas suculentas.
Plantar al sol, es muy resistente a la sequía.
El riego debe ser escaso, cuando se observe que la tierra está seca y se multiplica fácilmente por división de hojas o tallo de esquejes, como la mayoría de plantas suculentas.

