Entre las diversas plantas ornamentales típicas de Navidad, está el Eucalipto, pero no el eucalipto común (Eucalyptus globulus labill.) como el que tengo en mi jardín, sino esta variedad de flores rojas, sin duda porque llama mucho más la atención. Se trata del llamado Eucalipto coral.
El género Eucapylpus pertenece a la familia Myrtaceae, lo forman unas 700 especies en su mayoría oriundas de Australia. Su cultivo se ha extendido por gran parte del mundo, en plantaciones forestales para la industria papelera y madedera principalmente, así como por su valor ornamental.
Su nombre viene del griego “eu” (bien) y “kalipto” (cubrir) refiriéndose a que sus flores están protegidas hasta que se abren. El epíteto “torquata” proviene del latín que significa adornado con un collar por el hipanto cilíndrico o receptáculo que rodea la flor.
Se conoce comúnmente como Eucalipto coral o Goma de coral por el color de sus flores.
Es un árbol perenne de rápido crecimiento que puede alcanzar de 8 a 10 metros de altura, poca para ser de este género, de corteza de color gris castaño, algo fisurada en ejemplares jóvenes y después lisa.
Hojas lanceoladas, acuminadas de color verde grisáceo, con los laterales poco visibles.
Flores en umbelas sobre pedúnculo redondeado, donde cáliz y corola están unidos por una especie de tapa que cubre los estambres, de color rosados o rojos que caracterizan esta variedad y provistas de hipanto cilíndrico.
Fruto en cápsula subcilíndrica o ovoide, estriada y con 4 valvas, con la base engrosada.
Se multiplica por semillas.
Debido a su tamaño compacto, este eucalipto es perfecto tanto para jardines y parques urbanos de pequeño tamaño.
Prefiere suelos bien drenados y aunque soporta bien los climas secos crece mejor en un ambiente de humedad regular.


