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| Crassula ovata |
La familia Crassulaceae lo forman plantas herbáceas o subarbustivas, suculentas, que están extendidas mundialmente como plantas ornamentales aunque proceden de las zonas secas y calurosas, en donde han desarrollado esa capacidad de almacenar agua en sus carnosas hojas como método de supervivencia.
El nombre de Crassulaceae viene del latín “crassus o crassum” que significa “espeso, denso, graso” y que refleja muy bien la densidad de sus hojas que, como ya hemos dicho, se caracterizan por almacenar agua.
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| Kalanchoe blossfeldiana |
Existen unas 1.300 especies aceptadas, distribuidas en 48 géneros y que
presentan una difícil clasificación por la cantidad de hibridaciones, tanto
silvestres como cultivadas que existen, ya que se trata de una de las familias
de plantas suculentas más amplias y populares, con una capacidad de
reproducción vegetativa y adaptación para soportar condiciones extremas, que en
algunos casos llegan a convertirse en invasoras.
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| Sedum sediforme |
Se dividían en seis subfamilias, pero recientemente se han dividido en tres
tribus y subtribus, sin subfamilias. Aquí os dejo un resumen de los géneros que
comprenden.
Aeonieae : Géneros de Aeonium y Crassula.
Kalanchoeae : Incluye los géneros de
Adromischus, Bryophyllum, Cotyliphyllum, Kalanchoe, Kitchingia y Tylecodon.
Sedeae : Sedum y otros géneros como Echeveria, Rhodiola y Sempervivum.
A grandes rasgos, las características comunes de la familia Crassulaceae es que son plantas perennes y
suculentas, herbáceas o arbustos
pequeños, rara vez arborescentes. Poseen hojas opuestas o alternas, simples o
imparipinnadas, flores pentámeras en su mayoría dispuestas en inflorescencias
cimosas, pocas veces solitarias, de cáliz persistente con sépalos y pétalos
libres o unidos y fruto en folículo o cápsula.