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Cuatro frutos de otoño


En otoño, además de los madroños, en Botànic Serrat hay olivas (Olea europaea, L.) de las que ya os he hablado en otras ocasiones. 
Las olivas no se comen cogiéndolas directamente del árbol como ya sabemos todos, requieren un proceso de aliñado y macerado.


Las bellotas de la encina (Quercus ilex, L.) tampoco se comen en la actualidad, aunque en tiempos pasados se comían como las castañas, crudas o asadas. Ahora parece que vuelven a estar en las cocinas ya que es un fruto con grandes contenidos de antioxidantes.


Los rojos frutos del Cotoneaster franchetii, del que también he hablado en varias ocasiones, no son comestibles porque tienen algunos compuestos tóxicos y sólo sirven de alimento a los pájaros.


Y los rosados frutos del Lentisco (Pistacia lentiscus, L.) tampoco se comen, son tóxicos.

De todos ellos podéis ver más información clicando sobre el nombre.

PISTACIA LENTISCUS


El Lentisco (Pistacia lentiscus, L.) ahora está en su mejor momento, cuando tiene los frutos, unas bayas rojas que se volverán casi negras al madurar.

Ya os hablé de este árbol, podéis obtener más información : Lentisco 


Sus frutos no sé si se pueden consumir. Yo no los he probado, los dejo para que los pajarillos los tengan como alimento durante el invierno.


Se recolectan al principio del invierno, cuando están rojos y se ponen inmediatamente a macerar durante cierto tiempo, para extraer las semillas de su interior. Éstas se secan al aire y se almacenan en envases herméticos, después deberán ser hidratadas antes de proceder a su plantación.
Su cultivo se destina para restauraciones forestales y para uso ornamental.

No he leído nada sobre su consumo, exceptuando que en la isla griega de Quío se cultiva para la elaboración de un licor, el ouzo, aromatizado con la resina del lentisco, semillas de anís y otras especias como coriandro, clavo o canela.

LENTISCO con sus bayas rojas


También el Lentisco (Pistacia lentiscus, L.) tiene ahora sus bayas rojas.
Es otro de los arbustos que adornan el jardín y cuyos frutos sirven de alimentos a los pájaros durante el invierno.



Pequeñas drupas esféricas y aromáticas.


De su tronco se extrae un látex que se utiliza para elaborar goma de marcar, para hacer barnices y para añadir un sabor aromático a algunos licores. 

En España sólo se usa como árbol o arbusto ornamental, por su resistencia y la facilidad de su cultivo, además de que crece de manera espontánea en toda la Península Ibérica.


Frutos del LENTISCO


El Lentisco (Pistacia lentiscus L.) es un árbol o arbusto muy común en la Península Ibérica. A finales del otoño y principios del invierno nos ofrece sus frutos que son una excelente fuente de alimento para los pájaros durante las duras jornadas invernales.

El fruto es una drupa esférica, de pequeño tamaño y poco carnosa.


Tienen un color rojo-rosado y brillante y a medida que maduran van adquiriendo una tonalidad más rojiza hasta el oscuro casi negro al completar su madurez.



De estos frutos se extraía el aceite de lentisquina, utilizado para el alumbrado y para el consumo humano y animal. 



Los frutos estériles permanecen rojizos sobre la planta, como puede verse en esta última fotografía hecha sólo hace unos días.

En la isla griega de Quío se cultiva para la elaboración de un licor, el ouzo, aromatizado con la resina del lentisco, semillas de anís y otras especias como coriandro, clavo o canela.

* Ver más información : Lentisco (Pistacia lentiscus L.)


LENTISCO



Pistacia lentiscus L.

Pistacia es un género de arbustos o árboles pequeños de la familia de las Anacardiaceae, que consta de 10 especies, nativas de las Islas Canarias, norte de África, sur de Europa, Asia central y oriental y en las zonas cálidas de Norteamérica, México y Texas.

Dentro de estas especies, Pistacia lentiscus y Pistacia terebinthus (cornicabra) son las que principalmente pueden encontrase en la península Ibérica, la primera en zonas más cercanas a la costa y la segunda en las montañas del interior. Pistacia Atlántica, más extendida en el norte de África es conocida por sus semillas, parecidas al pistacho, también utilizadas para el consumo, pero es la especie Pistacia Vera L. originaria de Asia central y Oriente Medio  la que produce el auténtico y conocido pistacho que se consume como fruto seco.

Pistacia lentiscus L., cuyo nombre deriva del griego pistake o nuez o del persa pistah, nombre del pistacho,  se conoce popularmente con varios nombres como Alantisco, almáciga, lantisca, lentisca, goma de lentisco,  lentisco real, lenquistina o masta y llentiscle en catalán.

Es un arbusto y árbolito doico, es decir que tiene ejemplares machos y ejemplares hembras, perennifolio, de tronco retorcido y corteza gris, siendo rojiza en las ramas jóvenes.

Hojas alternas lanceoladas de color verde oscuro, divididas en 4 o 5 pares de foliolos estrechos.

Flores en racimos compactos, las masculinas sin pétalos y con cinco estambres rojos y las femeninas más oscuras.





Frutos en drupa, esférica y de pequeño tamaño, rojos que al ir madurando se oscurecen hasta tener un color casi negro.

Es un arbusto muy abundante en la Europa mediterránea, crece en sotobosques de encinares y pinares formando, junto con enebros, acebuches y labiérnagos, el estrato de la mitad meridional de la península Ibérica.

Tiene un olor amargo y resinoso debido a la almáciga, una resina aromática que desde muy antiguo se utilizaba  como goma de mascar, en la actualidad se utiliza en ortodoncia, para la fabricación de barnices y en gastronomía para aromatizar licores y en repostería.